Ese voto, ese solitario voto de abstención en el Grupo Socialista tras el debate sobre el decreto- ley de reforma laboral, es un voto insolidario, egoista, populista y equivocado. Antonio Gutierrez parece que no está cómodo entre los socialistas: le gustaría estar entre los de una Izquierda Unida mejor organizada y -sobre todo- con más poder. Antonio Gutierrez ha demostrado con su voto que no es de fiar, que tiene una dosis de oportunismo a vigilar.
Ser socialista, ser del PSOE, requiere aceptar una cierta disciplina. Nunca ciega, pero sí una cierta disciplina razonada. ¿Cuántas veces un diputado socialista ha votado algo que estaba en contra de sus razones? Pues muchas. Eso lo hemos hecho todos los diputados y senadores socialistas a lo largo de nuestra vida. Pero sabemos que sólo en muy pocos casos teníamos razón en el plazo largo. Hicimos bien en votar lo que votamos retorciéndonos las tripas. Antonio Gutierrez tiene una sensibilidad inaceptable.
Pero ¿qué ejemplo está dando este diputado “estrella” a los diputados socialistas de “clase media”? El mensaje es claro: si eres un diputado “normal” estás obligado a ser disciplinado; si eres un diputado “estrella” puedes votar según tu “conciencia”.
Es impresionante que se tolere al diputado Gutierrez que sostenga ante todos los socialistas que él sí tiene conciencia social y que todos los demás son (somos) unos insensibles ante las dificultades de la clase trabajadora.
Este advenedizo a las filas de un partido centenario nos quiere dar lecciones. Ya fue durísimo aquél día en el que el diputado Nicolás Redondo rompió la disciplina de voto socialista por defender las ideas de UGT. No me olvido. Pero que este fichaje prescindible quiera imitar a un personaje histórico (equivocado o no), no es de recibo.
Le pido a José Antonio Alonso que me diga -en público o en privado- que Antonio Gutierrez va a ser sancionado como nuestras normas parlamentarias prescriben. Pero no me basta. Los socialistas estamos pasando ratos muy duros en estos momentos de crisis económica; no quiero compañeros que justo ahora se pongan de perfil.
Quiero que se me garantice -en público o en privado- que el diputado Antonio Gutierrez no estará en las listas del PSOE en las elecciones del 2012.